Autor: Benito Arrieta - 2009-02-10
Esto es un fragmento del libro [Negrita]VOLAR SOBRE EL PANTANO[/Negrita] leanlo les servirá mucho.
Pueden lograr sus anhelos, sobre todo si luchan por amor. Amor a Dios, a ustedes mismos, a la vida que tienen, a la pareja que tal vez no conocen.
Pensando en aquella pareja, un día me decidí a luchar inexorablemente. Ella merecía mi mayor esfuerzo y yo debía crecer para poderle dar lo mejor, en su momento.
Una noche me acosté preguntándome cuál sería la clave para triunfar.
Entonces soñé que la vida era un enorme rascacielos al que debíamos subir.
Los seres humanos iniciábamos en uno u otro piso nuestro ascenso según el nivel
socioeconómico en el que nacíamos, pero aun los más privilegiados se hallaban en
estratos bajos pues el rascacielos era infinitamente alto.
En cada piso había dos zonas perfectamente diferenciadas:
[Negrita]PRIMERA. LA ESTANCIA DE DISTRACCIONES [/Negrita]Una enorme estancia, llena de amigos, camas, televisores, fiestas y juegos, en la que podías pasártela
extraordinariamente bien durante años enteros.
[Negrita]SEGUNDA. EL TÚNEL DE ELEVADORES: [/Negrita] Un largo y amplio pasillo lleno de
talleres y mesas de estudio en el que podías adquirir conocimientos y experiencias.
A este enorme corredor se le denominaba 'túnel de elevadores porque sus paredes
estaban llenas de elevadores cerrados. Cuando se abría la puerta de uno, muchas
personas saltaban y corrían hacia ella. Rápidamente se hacía una fila. El operador
entonces formulaba una pregunta a la persona que había llegado primero. Si no
sabía la respuesta correcta se le descartaba, se le hacía la pregunta a la persona
que seguía en la fila y así se continuaba hasta hallar a la que tenía los
conocimientos requeridos; a ésta se le dejaba subir y se le transportaba a un piso
superior, mientras tanto, la puerta del elevador volvía a cerrarse frente a la mirada
triste de todos los rechazados... Algunos, decepcionados, se iban a la estancia de
distracciones, otros se quedaban en el túnel para volver a intentarlo.
Había quienes se la pasaban caminando, buscando que los elevadores se abrieran,
pero sin trabajar ni estudiar, de modo que jamás subían porque no tenían los
conocimientos exigidos.
Otros, por el contrario, se la pasaban muy entretenidos laborando y no se ponían de
pie cuando el elevador se abría. Éstos, aunque tenían los conocimientos, eran
demasiado timoratos para ser elegidos.
La persona que lograba subir, en el nuevo piso se encontraba con que la estancia de
distracciones era más atractiva aún que en los pisos inferiores. De la misma forma el
túnel de elevadores tenía talleres y mesas de estudio de mucha mayor dificultad, por
eso, cuanto más alto era el piso, había menos candidatos a subir cada vez que se,
abría un elevador.
Un detalle interesante llamó mi atención: los que se quedaban abajo difamaban y se
burlaban cobardemente de los que subían muy alto. Siempre les decían que habían
tenido buena suerte. Y en mi sueño supe que si la suerte era poseer los
conocimientos necesarios y al mismo tiempo tener la agilidad para ponerse frente a
la puerta que se abre, efectivamente los grandes hombres tenían mucha suerte.
Si tienes un familiar rico, no te creas con derecho a pedirle que te dé dinero. No lo
tildes de tacaño, avaro, mezquino, miserable o egoísta si se niega a ayudarte. Tal
vez tiene lo que tiene porque ha perdido menos tiempo que tú en la estancia de
distracciones, porque mientras tú te la pasas haciendo planes sin mover un infame
dedo, él se ha esmerado por prepararse en el túnel de elevadores y ha estado
pendiente de las puertas que se abren. Eso es todo.
Puedes subir hasta donde quieras. Sólo los arcaicos de mente piden limosna; sólo
ellos son inútiles, aunque tengan veinte años de edad... Pero tú eres joven
mentalmente... Tú puedes lograr tus sueños.
Es bueno pedirle a Dios lo que deseas. Está bien hablar con Él y confiarle tus
anhelos, pero hoy te reto a que en vez de decirle a diario: 'Dios mío, ayúdame en el
negocio, la entrevista o el examen que voy a realizar'. Le digas: 'Señor, lo que tengo
que hacer, lo haré lo mejor que pueda, pondré mi mayor cuidado y entusiasmo.
Obsérvame en la entrevista o en el examen. Te brindo mi mejor esfuerzo este día y
dejo en tus manos el resultado...
Eso es ser responsable.
Cuentan de un hombre que olvidó su bicicleta en el mercado. Al día siguiente,
desanimado, seguro de que alguien se la habría llevado, regresó a buscarla. Se
llenó de alegría al encontrarla exactamente en el mismo lugar en que la había
dejado. Cuando iba de regreso a su casa pasó junto a un templo, se detuvo para
darle gracias a Dios por haber cuidado su bicicleta toda la noche y cuando salió del
templo, su bicicleta ya no estaba...
Amigo, amiga. Dios no cuida bicicletas. Él te da advertencias para que hagas tu
parte... Tienes inteligencia, voluntad, conciencia, cuerpo; todos los elementos para
triunfar, si no logras tus anhelos es que no pagaste el precio. Punto. No hay más...
No le des más vueltas, no pongas más excusas... Comienza a hacer lo que te
corresponde hoy mismo. Te reto a que tu mejor esfuerzo se convierta en tu mejor
plegaria...
No lo olvides. Para subir el rascacielos se requieren dos elementos básicos.
PREPARACIÓN Y SENTIDO DE URGENCIA.
Moverse, estar atento a las puertas que se abren, saber que tu tiempo es
importante, que no puedes dejar pasar este día sin haberlo aprovechado
cabalmente. Porque hay gente a la que no le corre la vida, que parece tener aceite
en las venas, que está en su trabajo y se la pasa viendo cómo se mueven las
manecillas del reloj y contando los segundos que faltan para salir. ¡Parásitos!,
¡estorbos!, ¡críticos que envidian el éxito de otros!, ¡mediocres que hablan mal de los
de arriba!, ¡resentidos que no soportan que otro triunfe, y menos si vive cerca, si es
de su misma ciudad o país, si es de su misma edad o más joven...! Pero
entiéndelo... Para subir sólo requieres de dos elementos: SENTIDO DE URGENCIA Y PREPARACIÓN.
¡Paga el precio de ser alguien...! ¡Muévete en el corredor de elevadores!
Invierte en tu mente... Aprende, prepárate... Tú no vales lo que valen las facturas de
tus bienes materiales, vales lo que tienes en la cabeza... Aumenta tu capital mental y
lo demás vendrá solo... únicamente lo que guardas en la mollera te llevará
firmemente hacia tus anhelos...
Hace poco escuché a una señora que se condolía de su ayudante doméstica
diciendo:
-La pobrecita es analfabeta, no sabe leer ...
Después supe que entre ella y su ayudante doméstica no había mucha diferencia,
pues su ayudante no sabía leer y la señora sabía, pero no lo hacía, de modo que
eran equivalentes. Una NO tenía la habilidad, otra la tenía, pero no la practicaba...
Eso se llama ser un 'analfabeto con credenciales'.
Entiéndelo de una vez ... Jamás subirás el rascacielos sin pagar el precio de llenar tu
cerebro de conceptos y experiencias, de buscar puertas abiertas con valor y decisión
. Así de simple. Ya no hay lugar en los pisos superiores para los que se evaden en
fiestas, viéndo la televisión obsesivamente, hablando horas por teléfono, saliendo a
perder el tiempo, buscando distracciones de cualquier tipo, viendo película tras
película, descansando y durmiendo...
Un consejo más: ORGANIZATE... No actúes como muñeco de cuerda. La buena
puntería de tu sentido de urgencia es básica para lograr los resultados deseados. No
gastes energía en asuntos vanos. Pon en orden tus prioridades. Hay personas que
pasan horas moviéndose de un lado a otro, pero nada de lo que hacen es
verdaderamente valioso. Creen que cuanto más ocupados están, más importantes
son... y con frecuencia se quejan por sentirse agotados y nerviosos, pero lo que más
produce tensión, es saber que hemos estado aplazando nuestros proyectos
importantes por ocuparnos en asuntos vanos; hay dos tipos de seres: cazadores de
pulgas y cazadores de elefantes. Si pierdes el tiempo en mil detalles sin importancia
acabarás exhausto y sólo tendrás pequeñas e insignificantes pulgas en tu bolsa. Si
por el contrario te concentras en los asuntos de trascendencia, tal vez trabajarás
igual, pero atraparás paquidermos. Lo que importa no es qué tan ocupado estás,
sino cuánto, de lo que realmente importa, estás haciendo...
¡Haz las cosas! ¡Deja de suspirar y hacerte el mártir! ¡Si no triunfas, es porque no te
da la gana! No pongas otra excusa, pues no la hay. SAL AL CAMPO DE BATALLA...
Hazte oír, hazte valer... Trabajad y haceos publicidad. 'Si no crees en ti, nadie lo
hará, si no levantas la mano por temor a la crítica, podrás morirte y nadie te echará
de menos. ¡Lucha! ¡Hasta un poeta luchador es mejor que un poeta aislado! El
hombre que se dice intelectual o espiritual y se retira permanentemente, en realidad
es un holgazán. Cuando estés muerto, podrás retirarte con los espíritus, cuanto te
apetezca. Hoy, en tu país, en tu empresa, en tu familia, se necesitan
CONOCIMIENTOS Y ACCIÓN. La desidia es sinónimo de cobardía. Enfrentarse al
mundo con agallas es la única forma de llegar primero al elevador y hacer historia.
¡Nunca alcanzarás tus metas sentado en la estancia de distracciones, comiendo
palomitas, viendo una película y quejándote de tu mala suerte ... !
El libro completo de VOLAR SOBRE EL PANTANO
Este Articulo fue modificado por: Benito Arrieta - 2009-04-17
Copyright © 2008 - Grupo juvenil palestra - Ciudad del Milagro - Salta
Diseño web: Lic. Mario Arrieta